miércoles, 22 de noviembre de 2017

Romance de la Luna, Luna


LORCA Y LA LUNA 11º)

LA LUNA VINO A LA FRAGUA 



La luna vino a la fragua

con su polizón de nardos.

El niño la mira, mira.

El niño la está mirando.

En el aire conmovido

Mueve la luna sus brazos

Y enseña lúbrica y pura,

Sus senos de duro estaño.

Huye luna, luna, luna.

Si vinieran los gitanos,

Harán de tu corazón

Collares y anillos blancos.

Niño déjame que baile.

Cuando vengan los gitanos,

Te encontrarán sobre el yunque

Con los ojillos cerrados.

Huye luna, luna, luna,

Que ya siento sus caballos. 

Niño, déjame, no pises

mi blancor almidonado.

El jinete se acercaba

Tocando el tambor del llano.

Dentro de la fragua el niño

Tiene los ojos cerrados.

Por el olivar venían,

Bronce y sueño, los gitanos.

Las cabezas levantadas 
Y los ojillos entornados.

Como canta la zumaya

¡ay, como canta en el árbol!

Por el cielo va la luna

Con un niño de la mano.

Dentro de la fragua lloran,

Dando gritos, los gitanos.

El aire la vela, vela.

El aire la está velando.
Poema del Romancero Gitano de F.G.L.
Fotos de Idelfonso D. M:






martes, 14 de noviembre de 2017

La Luna Asoma


LORCA Y LA LUNA 10º) POEMA

LA LUNA ASOMA



Cuando sale la luna

se pierden las campanas

y aparecen las sendas  
impenetrables.

Cuando sale la luna,

el mar cubre la tierra

y el corazón se siente

isla en el infinito.

Nadie come naranjas

bajo la luna llena.

Es preciso comer

fruta verde y helada.

Cuando sale la luna

de cien rostros iguales,

la moneda de plata

solloza en el bolsillo.

martes, 24 de octubre de 2017

El Poeta Pregunta a su Amor por la Ciudad Encantada de Cuenca


LORCA Y LA LUNA 9º) POEMA 

POR LA CIUDAD ENCANTADA DE CUENCA

¿Te gustó la ciudad que gota a gota

labró el agua en el centro de los pinos?

¿Viste sueños y rostros y caminos

y muros de dolor que el aire azota?

¿Viste la grieta azul de luna rota


que el Júcar moja de cristal y trinos?

¿Han besado tus dedos los espinos 


que coronan de amor piedra remota?

¿Te acordaste de mí cuando subías

al silencio que sufre la serpiente,

prisionera de grillos y de umbrías?

¿No viste por el aire transparente

una dalia de penas y alegrías

que te mandó mi corazón caliente?

(Poema perteneciente a Sonetos del Amor Oscuro  de F. G. l. foto de Idelfonso D. M. )

ACEITUNEROS

jueves, 5 de octubre de 2017

El Poeta Dice La Verdad



LORCA Y LA LUNA 8º) POEMA

EL POETA DICE LA VERDAD

Quiero llorar mi pena y te lo digo
para que tú me quieras y me llores
en un anochecer de ruiseñores,

con un puñal, con besos y contigo.



Quiero matar al único testigo
para el asesinato de mis flores

y convertir mi llanto y mis sudores
en eterno montón de duro trigo.


Que no se acabe nunca la madeja
del te quiero me quieres, siempre ardida
con decrépito sol y luna vieja.


   Que lo que no me des y no te pida
será para la muerte, que no deja
ni sombra por la carne estremecida.

Poema de sonetos del Amor Oscuro de F.G.L. fotos de Ildefonso D. M.

sábado, 30 de septiembre de 2017

Despues de Pasar




LORCA Y LA LUNA 7º) POEMA


DESPUÉS DE PASAR

Los niños miran

un punto lejano.

Los candiles se apagan.

Unas muchachas ciegas

preguntan a la luna,

y por el aire ascienden

espirales de llanto.

Las montañas miran

un punto lejano.
Esta es una poesía encuadrada dentro del Poema del Cante Jondo de F.G.L. Foto de la luna de Viznar de Idelfonso D.M.



miércoles, 27 de septiembre de 2017

Chopo Viejo



LORCA Y LA LUNA (6º POEMA)


¡Chopo viejo!

Has caído

en el espejo

del remanso dormido,

abatiendo tu frente

ante el Poniente.

No fue el vendaval ronco

el que rompió tu tronco,

ni fue el hachazo grave

del leñador, que sabe

has de volver

a nacer. 

Fue tu espíritu fuerte

el que llamo a la muerte,

al hallarse sin nidos, olvidado

de los chopos infantes del prado.

Fue que estabas sediento

de pensamiento,

y tu enorme cabeza centenaria,

solitaria,

escucha los lejanos

cantos de tus hermanos.  

En tu cuerpo guardabas

las lavas

de tu pasión

y en tu corazón,

el semen sin futuro de Pegaso.

La terrible simiente

de un amor inocente

por el sol del ocaso.

¡Qué amargura tan honda

para el paisaje,

el héroe de la fronda

sin ramaje!  

Ya no será la cuna

de la luna,

ni la mágica risa

de la brisa,

ni el bastón de un lucero caballero.

No tornará la primavera

de tu vida,

ni verás la sementera

florecida.

Serás nidal de ranas

y de hormigas. 

Tendrás por verdes canas

las ortigas,

y un día la corriente

llevará tu corteza

con tristeza. 

¡Chopo viejo!

Has caído

en el espejo

del remanso dormido.

Yo te vi descender

en el atardecer

y escribo tu elegía,

que es la mía.

Poema de F. G. L. ilustrado con fotos de Ildefonso D. M.