¿VOTAR…?, ¡¡PARA QUE…!!
Vaya por delante que, estoy
totalmente convencido de la necesidad de que todos los ciudadanos. ejerzamos el
derecho y la obligación de expresar nuestra opinión mediante el voto en las
urnas, en total y absoluta libertad para elegir la opción política que creamos
más oportuna según nuestro criterio.
Una
vez aclarado esto, paso a exponer la razón que me han llevado a escribir las
cuatro letras del presente artículo, y el motivo de su título.
He
mantenido en más de una ocasión, con un amigo y compañero, el cual, trataba de
convencerme de la inutilidad de ir a votar cada cuatro años.
Argumentaba,
que nos siguen gobernando los mismo de siempre, por cuanto son los descendiente
de los oligarcas franquistas quienes ostentan el poder, y que, por muchas veces
que nos empeñemos en ir a las urnas, los resultados que estas arrojaran, no
serían tenidos en cuenta, ya que todas la leyes emanadas de este sistema
político, estaban fundamentadas, pensadas y promulgadas, para que siguieran
ostentando el poder en todos los estamentos e instituciones del estado, los
herederos de la oligarquía franquista/fascista, que se adueñó de la voluntad popular de nuestro
país, por la fuerza de las armas en los
años 1936 --1939.
Preconizaba,
que la mejor forma de eliminar este cáncer que corroe a la sociedad española,
es no ir a votar, porque cuando la abstención superara el 50% del censo
electoral, no estarían legitimados para aplicar sus coercitivas políticas
contra los ciudadanos.
Mi
argumento, contrario totalmente al suyo, iba encaminado a intentar ponerle de
manifiesto, que siempre sería mejor, el poder expresar mediante nuestro voto,
quien o quienes queríamos que nos gobernaran y nos solucionaran nuestros
problemas cotidianos.
Que lo
que, ocurriría si se daba esa situación de pasotismo político, es que solo
serviría para darle aún más alas al franquismo/fascismo, cuya opinión sobre las
urnas todos la conocemos, según estos indeseables, el mejor destino de las
urnas es romperlas.
Que, nuestros votos eran lo más importante del
sistema político, que regula la convivencia de todos cuanto en este país
habitamos.
Por lo
tanto, todos cuantos se dedicaban a esto que llamamos política, tenían la
ineludible obligación de respetar y aceptar lo que los ciudadanos habíamos
expresado en las urnas.
Ni
él me convencía a mí, ni por supuesto, yo a él tampoco, así que cuando nos
cansábamos de la discusión la dejábamos… y aquí paz y después gloria, como se
suele decir.
¿A
santo de qué explico todo esto? ¿A qué viene tanta monserga de discusión con el
amigo y compañero?; Me explicaré.
Estamos
viviendo estos días, más que días hace ya meses la situación política que se
está dando en nuestro país, la cual no puede ser más bochornosa y vergonzante.
Me
da vergüenza ajena de ver el esperpéntico espectáculo que, en diferentes
escenarios, han montado los politiquillos de este país, pues a la categoría de
políticos no llega ninguno de ellos.
Por un lado, están los que se arrogan una
representatividad minúscula si la comparamos con la obtenida por totalidad de
sus oponentes.
Se
basan en esa mínima representatividad, para reclamar pacientemente y con insistencia
su derecho a seguir ocupando la poltrona de la que tan mal uso han hecho
durante el tiempo que en ella llevan.
Instan
a los demás, a que hagan un ejercicio de responsabilidad, que les permitan
continuar cometiendo sus desmanes y seguir expoliándonos día si, día no y el de
en medio también.
A
mi modesto entender, la responsabilidad hay que empezar a exigírsela, -en primer
lugar- a uno mismo y actuar en consecuencia con ella.
¿Es
de recibo que el candidato a presidir un país, pida a sus contrincantes
responsabilidad, cuando están siendo juzgados compañeros suyos de partido que
ocupaban altos cargos en el mismo?; Y para más inri, compañeros estos, a los
que él mismo había aupado a estos cargos, ensalzándolos en cuanto se presentaba
la más mínima ocasión para hacerlo.
Ese
candidato, ¿No es responsable, ni siquiera mínimamente, de los acontecimientos
de corruptela ocurridos durante su etapa de gobierno?
Pienso,
--aunque a lo mejor mi pensamiento esté equivocado—que alguna debiera de tener,
porque, del “Todo es falso, salvo algunas cosas”, parece ser que vamos a pasar,
al “Todo es verdad, salvo algunas cosas”, y a fe mía, puedo asegurar, que
existe una amplia diferencia entre las dos frases.
Por
otro lado, no encontramos con los que, después de presumir de cien años de
honradez, y de pregonar a los cuatro vientos, que bajo ningún concepto iban a
permitir que continuaran ostentando el poder gubernativo, los que, con sus
políticas represivas han asolado el estado del bienestar que tanto sufrimiento
y lucha nos había costado a todos los españoles.
Promesa
que repitieron una y otra vez durante su campaña electoral y cuando ha llegado
la hora de la verdad, la hora de cumplir lo prometido, se juntan unos pocos de
la banda, asesinan políticamente a su capitán de la forma más vil y cobarde,
por estar el mismo dispuesto a no faltar a su palabra cumpliendo como deben de
cumplir las personas de honor.
Una
vez consumado plenamente su asesinato político, deciden entre unos cuantos
componentes de esa banda de traidores, no hacer buena la promesa electoral que
tan machaconamente les habían hecho a los electores.
Despreciando
por completo los votos con que estos les habían apoyado para que cumplieran su
palabra, y acuerdan todo lo contrario de lo prometido, es decir permitir que
continuaran haciendo cuantos desmanes y corruptelas les vinieran en ganas a los
facinerosos que han destrozado y desmantelado el estado de bienestar.
Intentan
adornar su rastrera actuación con los geranios de la responsabilidad y el bien
común, flores que han pisoteado convirtiendo su jardín en una selva amazónica, llena
de monstruos jurásicos, que como mejor lucirían es embalsamándolos para
exponerlos como reliquias del pasado, en un museo zoológico de animales disecados.
Por
otro lado, nos encontramos, los chicos nuevos en oficina, que llegaron unos,
predicando que ellos jamás se colocarían al lado de los que directa o
indirectamente estuvieran ligados de alguna forma con los que aprovechándose de
su cargo público, engordarían su bolsillo y el de sus amiguetes y adláteres
abraza farolas.
Pero
llegado el momento de demostrar su compromiso también lo adornan con todo tipo
de flores, sin embargo, son los primeros en acercarse en procesión hasta el
altar donde se aposenta pacientemente el gurú mayor, que les recoge las flores,
le da su bendición y ellos se marchan tan ufanos,
pensando que son algo importante, y que al gurú mayor no le queda más remedio que decir si a todo
cuanto ellos les propongan sin darse cuenta de que su sumisión lleva aparejado
el acatamiento sin condiciones a todo lo que el gurú les someta. ¡Pobres
Ilusos!
Otros
chicos nuevos que han llegado a la oficina, son los de corte irreductible e
intransigente, que han entrado en el edificio como un elefante en una
chatarrería, haciendo más escándalo que otra cosa, solo ha hecho eso escándalo,
pero de positivo absolutamente nada.
Han
llegado y dando un puñetazo en la mesa, lo que suele suceder cuando haces esto,
es que todos los vasos trastabillan, y algunos de ellos se vuelca manchándote
la mesa con su contenido, el resultado de esta acción es que te quedas sin
bebida y con la mesa sucia.
Eso
es lo que les ha pasado a estos chicos nuevos, han llegado sobrados de ímpetu
por la fuerza adquirida con sus votos y no han sabido sacar provecho de ella, y
por añadidura beneficiar al resto de sus compatriotas, que esperaban mucho más
de ellos y no solo gritos de cal viva.
Por
últimos tenemos en el redil, a los que se piensan que son el ombligo del mundo,
a los que desprecian a los demás, por creerse seres superiores, y cacarean él
no sé qué hecho diferencial, para decir que ellos son diferentes, ¡Igual tienen
algún ojo en el ombligo!, si eso es así, no sé qué hacen dentro de ese redil,
¿A que van a ese redil? ¿No será que el pasto que allí se reparte es muy
apetitos y es difícil renunciar a él?
Después
de estas reflexiones, no cabría preguntarse… ¿Votar…? ¿Para qué…?; si luego, el
rebaño coge el camino que más le conviene.
No obstante,
que yo hare bueno aquello de que… el hombre, es el único animal que tropieza
dos veces con la misma piedra, y… ¡Continuare votando!
Autor: Pera H.
Fecha: 10/2016
Hola Pera! Es triste pero es así. Dentro de cuatro años iremos a votar porque somos unos ilusos, poetas que creen en un mundo de gente noble y decente.
ResponderEliminarSaludos.
Hola Diego, gracias por tu comentario y disculpa por no haberte contestado antes, efectivamente somos así de ilusos.
EliminarSaludos