lunes, 18 de septiembre de 2017

Cancion para la Luna


LORCA Y LA LUNA (4º POEMA)


Canción para la Luna

Blanca tortuga,
luna dormida,
¡qué lentamente caminas!
Cerrando un párpado
de sombras, miras
cual arqueológica pupila.
Que quizá sea... 
(Satán es tuerto)

una reliquia.
Viva lección
para anarquistas.
Jehová acostumbra
sembrar su finca
con ojos muertos
y cabecitas
de sus contrarias
milicias.
Gobierna rígido
la faz divina
con su turbante
de niebla fría,
poniendo dulces
astros sin vida
al rubio cuervo
del día.
Por eso, luna,
¡luna dormida!,
vas protestando
seca de brisas,
del gran abuso
la tiranía
de ese Jehová
que os encamina
por una senda,
¡siempre la misma!,
mientras él goza
en compañía
de Doña Muerte,
que es su querida...
Blanca tortuga,
luna dormida,
casta Verónica
del sol que limpias
en el ocaso
su faz rojiza.
Ten esperanza,
muerta pulida,
que el Gran Lenín
de tu campiña
será la Osa
Mayor, la arisca
fiera del cielo
que irá tranquila
a dar su abrazo
de despedida
al viejo enorme
de los seis días.
Y entonces, luna
blanca, vendría
el puro reino
de la ceniza.
(Ya habréis notado
que soy nihilista)

sábado, 16 de septiembre de 2017

La Luna y la Muerte


LORCA Y LA LUNA

LA LUNA Y LA MUERTE

DE F.G.L.



L a Luna tiene dientes de marfil.
¡Que vieja y triste asoma!

Están los cauces secos

Los campos sin verdores

Y los árboles mustios

Sin nidos y sin hojas.

Doña Muerte, arrugada,

Pasea por sauzales

Con su absurdo cortejo


De ilusiones remotas.

Va vendiendo colores

De cera y de tormenta

Como un hada de cuento


Mala y enredadora.

La luna le ha comprado

Pinturas a la Muerte.


En esta noche turbia

¡está la luna loca!

Yo mientras tanto pongo

En mi pecho sombrío

Una feria sin música


Con las tiendas de sombras

3º) Poema de F.G.L. ilustrado con las lunas de Viznar. De Ildefonso D. M.

domingo, 20 de agosto de 2017

Dos Lunas de Tarde



CANCIONES DE LUNA
  DOS LUNAS DE TARDE

DE F.G.L.
1

 A Laurita, amiga de mi hermana. 

La luna está muerta, muerta;
pero resucita en la primavera.
Cuando en la frente de los chopos
se rice el viento del sur.


Cuando den nuestros corazones 
su cosecha de suspiros.

Cuando se pongan los tejados
sus sombreritos de yerba.

La luna está muerta, muerta;
pero resucita en la primavera.

La tarde canta
una «berceuse» a las naranjas



2

 A Isabelita, mi hermana



Mi hermanita canta:
La tierra es una naranja.

La luna llorando dice:
Yo quiero ser una naranja.

No puede ser, hija mía,
aunque te pongas rosada.
Ni siquiera limoncito.
¡Qué lástima!





Dos Lunas de Tarde, segundo poema de F.D.G. ilustrado con imágenes de Viznar, pueblo de Granada donde se cree que reposa el insigne poeta. 
Imágenes de nuestro amigo Ildefonso Domínguez Calvente. 

lunes, 14 de agosto de 2017

Cancion del Jinete


CANCIÓN DE JINETE DE F.G.L. (1860)

 En la luna negra
de los bandoleros,
cantan las espuelas.

Caballito negro.
¿Dónde llevas tu jinete muerto?

...Las duras espuelas
del bandido inmóvil
que perdió las riendas.

Caballito frío.
¡Qué perfume de flor de cuchillo!

En la luna negra,
sangraba el costado
de Sierra Morena.



 Caballito negro.
¿Dónde llevas tu jinete muerto?

La noche espolea
sus negros ijares
clavándose estrellas.

Caballito frío.
¡Qué perfume de flor de cuchillo!

En la luna negra,
¡un grito! y el cuerno
largo de la hoguera.

Caballito negro.
¿Dónde llevas tu jinete muerto?

 Dedicado a Ildefonso Domínguez Mendoza, autor de las fotos de la Luna de Viznar.
Con las que me propongo -con su permiso- ilustrar los poemas de Federico en los que haya alguna referencia tanto a la Luna como al Sol-
La Canción del Jinete es el primero de ellos.